La historia favorita de Superman de Fran San Rafael

¿Qué pasó con el hombre del mañana?


Superman vol. 1 #423 y Action Comics #583

Elegir una “historia favorita” de Superman no es tarea fácil. Setenta años de historias en diversas colecciones dan para mucho, y en la mente de uno han quedado diversas aventuras de un número bastante nutrido de autores que se podían considerar “preferidas”. Ahora bien, hay una que he leído tantas veces (y a la que aún echo en vistazo de vez en cuando) que tiene que ser necesariamente la elegida. Se trata de ¿Qué pasó con el Hombre del Mañana?
Alan Moore y Curt Swan, con la inestimable colaboración de George Pérez y de Kurt Schaffenberger, crearon en apenas dos episodios una obra que se convirtió en un clásico de forma inmediata. Esto no se debía solo a que fuera la última aventura del Superman pre Crisis antes de su inminente renovación, sino también a que condensaron en tan reducido espacio lo mejor de las aventuras del Hombre de Acero. Había muchas sorpresas e invitados especiales como la Legión de Superhéroes, aparecían todos los villanos importantes de la historia del personaje y… ¡el mundo se enteraba de quién era en realidad Clark Kent! Por supuesto, esta “importancia histórica” se me pasó por alto la primera vez que leí aquel Superman Especial Navidad que Ediciones Zinco publicó en 1988. Por aquel entonces, servidor contaba con apenas diez añitos y empezaba a conocer ese fantástico mundo que es el Universo DC. Mi Superman no era aquel, sino el de John Byrne, aquel cuyas aventuras devoraba con avidez cada dos semanas… o cuando fuera, porque en aquellos momentos no siempre había medios para conseguir los tebeos a tiempo y, muchas veces, desaparecían del kiosco antes de que pudiera hincarles el diente. A pesar de ello, aquella historia que no podía entender en toda su magnitud se convirtió en una lectura recurrente que, con el tiempo, fue despertando mi curiosidad por saber más sobre aquellas situaciones. ¿Quién era aquel Brainiac tan raro? ¿Jimmy Olsen y Lana Lang tenían poderes de vez en cuando? ¿Existía Krypto?
La cuestión es que aquel especial que costaba, ay, apenas 250 pesetillas (¡y que también incluía el Action Comics #1!), fue uno de los cómics que me llevaron a indagar en la historia de sus protagonistas para que no se me escapara nada de lo que allí ocurría. Con el tiempo, y con más medios, acabé sabiendo que Lois Lane y Lana Lang se habían enfrentando muchas veces por el amor de Superman, que Kal-El había sido miembro privilegiado de la Legión de Superhéroes (de ahí la visita) e incluso supe quién era aquella extraña Superwoman que intentaba ayudar al protagonista en sus horas más amargas. Pero en aquellos momentos nada de eso importaba. Lo que tenía delante era un relato que despertó mi curiosidad y que afianzó el fuerte interés que ya sentía entonces por Superman y por el mundo que lo rodeaba. Hoy en día, es una de esas historias que pagaría por volver a leer como si fuera la primera vez, como si no supiera lo trágico, y a la vez esperanzador, que era aquel final que me dejó en su día con los pelos de punta. Si aún no lo conocéis, echadle un vistazo. No os arrepentiréis.

Find It