Home » » Catwoman: Punto y seguido

Catwoman: Punto y seguido

Escrito por Raúl Peribáñez el miércoles, diciembre 12, 2012 | miércoles, diciembre 12, 2012

Este artículo fue escrito originalmente para el tomo Catwoman: El último desafío y trata sobre la relación de esta serie con Salvation Run. Desgraciadamente, ese libro no fue publicado, al menos no como tal: se cambió el título por Catwoman: La noche más oscura, se suprimieron los números 72, 73 y 74 (los únicos inéditos en España) y este artículo no fue utilizado. Ahora podéis leerlo.


Los lectores más avispados se habrán percatado de la ausencia de algunos episodios de Catwoman en este libro, concretamente los números 75 al 78 de la edición americana, ambos inclusive. Y no, no es que Planeta DeAgostini Cómics los haya dejado inéditos, sino que han sido incluidos en la miniserie Salvation Run. Esto se ha hecho así porque su argumento está tan íntimamente ligado al de esa historia que no pueden ser leídos de manera independiente. Así pues, la edición española de la Felina Fatal se compone del libro Catwoman de Ed Brubaker, una serie limitada de cinco tomos, la colección enmarcada en Batman Presenta, los mencionados episodios incluidos en Salvation Run y el presente cómic, El último desafío. A raíz de eso y aunque seguramente los seguidores más fervientes de Selina Kyle le darán una oportunidad a Salvation Run, no está de más hacer un breve repaso de lo que allí sucede.

Originalmente el nombre de esta miniserie era Exiles in Paradise y debían realizarla el escritor George R.R. Martin y el dibujante Barry Kitson para la línea Elseworlds. De hecho, este último llegó a dibujar varias páginas, pero el cómic fue luego cancelado por cuestiones editoriales. El argumento era sencillo pero efectivo: los superhéroes estaban cansados de detener continuamente a sus enemigos y de que estos escapasen de prisión, así que después de que Wonder Woman fuese asesinada decidieron que había que tomar otro tipo de medidas. Mediante la tecnología del Boom Túnel de los Nuevos Dioses, los villanos eran enviados a un lejano planeta para que no volviesen a molestar. Cómo no, muy pronto surgirían las discusiones entre los villanos, a quienes se unirían poco a poco otros personajes, entre ellos algunos de los superhéroes más oscuros o violentos del Universo DC como Batman o Creeper.

Como decíamos, Exiles in Paradise se quedó en poco más que un proyecto, pero DC no desechó definitivamente el concepto y ahora, años después, lo ha recuperado, aunque sea con un nuevo título, otros autores y ciertos cambios en el argumento descrito. Salvation run se sitúa en el contexto actual del Universo DC, donde se han producido acontecimientos tan importantes como 52: La Tercera Guerra Mundial o Wonder Woman: El ataque de las amazonas que han puesto al mundo en peligro y que han llevado a la organización Jaque Mate a tomar cartas en el asunto. Su reacción es bien simple a la par que éticamente polémica: deshacerse de los supervillanos enviándolos a otro planeta. Todo un ejemplo de la actitud que hoy en día caracteriza los cómics de superhéroes: ya no basta con atrapar al malo de turno y meterlo entre rejas por enésima vez, sino que se buscan soluciones definitivas. El protagonismo recae pues en todos estos criminales, muchos de los cuales vienen centrando la atención de guionistas y lectores en los últimos tiempos. Cómics como Crisis de identidad, la larga etapa de Geoff Johns en Flash o Seis Secretos: Seis grados de desolación han vuelto a poner en el candelero a Dr. Luz, Capitán Frío o Deadshot. Es un buen momento para recuperar el argumento de Martin después de años desarrollando a todos estos personajes, sobre todo porque se han vuelto casi tan populares como los propios superhéroes. Ya se sabe que un superhéroe no sería nada sin un buen supervillano, y de vez en cuando es divertido leer una serie donde estos puedan hacer de las suyas. Que entre los exiliados esté Catwoman, después de todo el bien que ha hecho por el barrio del East End, es comprensible por su pasado delictivo. Se ha aprovechado además para cruzar la serie de Selina con Salvation Run, de manera que se amplía la magnitud del evento y se da una visión mayor de cuanto sucede. Eso permite contar con espacio propio para las aventuras de Catwoman en aquel lugar, que van desde tener un par de rifirrafes con Cheetah a realizar un extraño viaje con más de una sorpresa. La autoría de estos episodios corre a cargo de Will Pfeifer, David López y Álvaro López, que consiguen hacer unos episodios con voz propia aún tratándose de un argumento impuesto por la editorial.

Hay que señalar que Catwoman núm. 78, incluido en Salvation Run núm. 3, además de estar vinculado a esta historia, también es la primera parte de un nuevo arco argumental titulado El largo camino a casa que se desarrolla en este El último desafío. A primera vista esto puede parecer un tanto rocambolesco, pero en el fondo no tiene mayor importancia ya que apenas ocurre nada relevante en ese cómic. Básicamente presenta a Slam Bradley intentando encontrar a Catwoman (desaparecida, evidentemente,  porque ha sido enviada al planeta prisión), por lo que recurre a un muchacho que fue testigo de su captura a manos de los miembros del Escuadrón Suicida. El problema está en que el chico no está por la labor de ayudarle, pero sobre todo en que tiene el poder de multiplicarse en multitud de dobles de sí mismo, así que es especialmente peligroso. De hecho, termina llevando a Slam a un viejo almacén donde pretende deshacerse de él. Así es como concluye aquella entrega y enlaza con Catwoman núm. 79, que es el episodio que vais a leer a continuación.

0 comentarios :