El alzamiento y la caída de Green Arrow

Escrito por Raúl Peribáñez el martes, diciembre 11, 2012 | martes, diciembre 11, 2012

Cuando en mayo de 2002 apareció el primer número de Green Arrow: Carcaj, no era precisamente lo que yo estaba esperando. Hay que recordar que por aquel entonces, la edición del Universo DC en España venía de una etapa espantosa en la que estábamos limitados a las cuatro cosas que se importaban desde Mexico (los derechos estaban en manos de Vid Editorial). En 2001, una precavida Norma Editorial lanzó las primeras series de Superman y Batman y un año después, probó suerte con JLA, Green Arrow y Hitman. Y aun así, me sabía a poco y mal. Porque yo quería leer Flash, Green Lantern, Wonder Woman... y en lugar de eso, tenía Hitman -que de DC tenía más bien poco- y Green Arrow, un personaje poco conocido en nuestro país y que, en principio, no me parecía tan interesante. Curiosamente, yo tenía y había disfrutado de Green Arrow: El cazador acecha (la serie limitada de Mike Grell de 1987 que dio un enfoque algo más agresivo a este personaje), pero supongo que en mi cabeza seguía recordando las anodinas apariciones del Arquero Esmeralda en los viejos cómics editados por Bruguera. Tampoco el hecho de que Kevin Smith firmase estos cómics me parecía un incentivo, ya que aun habiendo visto algunas de sus películas no asociaba su nombre con Mallrats o Clerks. Por último, estaba el factor precio: Norma aplicaba una tarifa de precios abusiva y un simple comic de 48 páginas (dos números USA) salía por 5 euros. Tengamos en cuenta que hoy en día, en 2012, un comic con ese número de páginas publicado por ECC sale por 3,50 euros, así que imaginad lo duro que resulta pagar 5 euros... y peor aun en 2002, cuando las cosas eran más baratas.

Pese a todo, y a falta de otra cosa que echarme a la boca, probé suerte con Green Arrow: Carcaj. Y la experiencia fue muy positiva, tanto como para comprar las siguientes aventuras de este personaje, las cuales eran publicadas por Norma sin pensarlo dos veces, lo cual daba a entender que estaban vendiendo bien. Sorprendentemente, Green Arrow se había hecho un hueco en el mercado español. Era un personaje prácticamente desconocido, del que la última vez que se vio algo en castellano fue a principios de los años 90, que apenas había vivido hechos trascendentales... Pero aquí estaba. Si revisaba un foro sobre cómics, la gente hablaba sobre Green Arrow, sobre cómo era ese de resurrección por el que estaba pasando el personaje, sobre sus hilirantes comentarios sobre la Liga de la Justicia o la forma de flirtear con las mujeres. La verdad es que ese humor tan característico de Smith le venía que ni pintado a un personaje como Oliver Queen. Y en lugar de renegar del pasado, como es tan corriente en muchos guionistas actuales, Smith aceptó de pleno la continuidad del arquero, desde los años 70 con los cómics de Dennis O'Neil y Neal Adams hasta los de la década de los 90, incluyendo su muerte y sustitución por parte de su hijo (Connor Hawke).

Después de los cinco números de Carcaj y los dos de El sonido de la violencia se dio por terminada la etapa de Kevin Smith. Quienes llevamos años leyendo cómics sabemos que lo que suele pasar en estos casos es que después de un gran y preparado comienzo, los autores van y vienen y la serie pierde fuelle hasta convertirse en algo innecesario. Pero Green Arrow era un caso excepcional, ya que en lugar de ir a menos, fue a más: la entrada de Brad Meltzer en los episodios contenidos en La misión del arquero elevó la categoría de la serie, convirtiéndola en un must have en toda regla. Y cuando este se fue, entró un Judd Winick en estado de gracia que podía explorar aquí los temas sociales tan habituales en su obra. La suerte acompañaba a Green Arrow hasta en el apartado artístico: tal vez Phil Hester no era el mejor dibujante del mundo, pero desde luego era un auténtico profesional capaz de dibujar decenas de episodios consecutivos. La sensación de homogeneidad que otorgaba a la serie se completaba con las sensacionales portadas de Mike Grell, el mítico autor que había escrito las aventuras del arquero durante los años 90. Incluso cuando Hester se marchó definitivamente, la papeleta se solucionó con Scott McDaniel, igualmente regular y más espectactular.

La edición española también se mantuvo con soltura en el mercado y cuando Planeta DeAgostini se hizo con los derechos de DC Comics, en 2007 retomó las aventuras de Green Arrow en una serie limitada de seis números (Green Arrow Especial) y en una serie bimestral (Green Lantern / Green Arrow presenta). Para entonces, yo era un seguidor incondicional de Oliver y compraba todo lo que se publicaba de él. No hace falta decir lo bueno que fue Crisis de identidad, escrito por Brad Meltzer prestando buena parte su atención en este personaje.

Los cambios, sin embargo, vendrían procedentes de la edición americana, ya que DC había planeado el relanzamiento del personaje en una nueva serie regular (Green Arrow and Black Canary), que se situaría justo después de la boda entre Oliver Queen y Dinah Lance. En principio, cabía esperar que se mantendría el nivel dado que Judd Winick seguiría en su puesto y a él se uniría el estupendo Cliff Chiang como dibujante. Pero fue precisamente entonces cuando las cosas se torcieron: por un lado, el guionista comenzó a aflojar y dio por finalizada su relación con el personaje en el número 14 USA; por otra parte, el dibujante no pudo seguir el ritmo de producción y muchos números eran dibujados por el limitado Mike Norton. Estos 14 cómics fueron publicados por Planeta en el primer volumen de Green Arrow y Canario Negro.

En DC decidieron entonces dar las riendas de la colección a Andrew Kreisberg, un guionista vinculado al mundo del cine y la televisión, mientras los dibujos seguían en manos de Norton y en el siempre impactante Bill Sienkiewicz. Esta nueva etapa era bastante decente, pero la editorial parecía empeñada en mejorar las ventas de sus series con grandes eventos y el Arquero Esmeralda pronto cayó víctima de estos planteamientos, a veces excesivamente confusos. Lo primero fue cambiar el título de la serie en el número 30 (mayo de 2010) a, simplemente, Green Arrow, un movimiento extrañísimo ya que solo dos episodios después sería cancelada. En España apenas nos percatamos de estos cambios por que el número 30 (un cruce con La noche más oscura) fue incluido en el segundo tomo de Green Arrow y Canario Negro y los números 31 y 32 en JLA: La caída de Green Arrow.

Los números 31 y 32 lucían en sus portada el rótulo 'Rise and Fall', en referencia al evento que iba a protagonizar nuestro personaje y que incluía muchos otros cómics: Justice League of America nº 43, Justice League: Rise and Fall Special, Justice, The Rise of Arsenal nº 1-4... Este batiburrillo de tebeos perpetrados básicamente por J. T. Krul formaban una saga que supondría para Green Arrow lo mismo que Crepúsculo Esmeralda fue para Green Lantern: su caída en desgracia. Con muy mal gusto, el nuevo guionista tiró el personaje al fango y destrozó todo lo que se había construido durante años. Si Roy Harper (el primer compañero adolescente de Green Arrow) había ascendido tomando la identidad de Red Arrow y entrando en la Liga de la Justicia -de la mano de Brad Meltzer, por cierto-, ahora volvía a la de Arsenal, perdía un brazo y su hija Lian moría. Que digo yo, ¿realmente esto era necesario? ¿De verdad hacía falta asesinar a una niña con la que los lectores nos habíamos encariñado durante más de dos décadas? El despropósito no para aquí: ansioso de vengar a su nieta, Green Arrow mataba a su asesino (Prometeus), generando el ya típico debate de si los superhéroes deben matar o no... con el poco acierto por parte de Krul de poner en el bando del no a personajes (Flash, Green Lantern) que anteriormente también habían cometido crímenes. Entre unas cosas y otras, entre la destrucción de Star City y el vaivén de dibujantes espantosos, DC consiguió su gran evento y arruinó el estado de Green Arrow y el de Roy Harper.

Sería de esperar que tanto cambio sirviera para algo, pero en realidad no era más que fuegos artificiales, como se demostraría con el paso del tiempo. DC aprovechó la coyuntura de El día más brillante para lanzar una nueva serie íntimamente relacionada con este evento. Titulada simplemente Green Arrow (agosto de 2010), J. T. Krul seguiría contando las aventuras del arquero, ahora desvinculado de Canario Negro. El héroe actuaría principalmente en un bosque en la arrasada Star City como si fuera el Sherwood de Robin Hood, pero con el misterio de que se generó a raíz de la energía blanca vista al término de La noche más oscura. Esta nueva serie comenzaba de forma interesante, pero más por los elementos prestados de El día más brillante que por el propio Green Arrow. Si acaso, se salvaban algunos detalles: si durante la etapa Winick-McDaniel el personaje había conseguido la alcaldía de Star City, ahora era un proscrito de la ley y su identidad secreta era conocida por todos, lo cual podía dar mucho juego.

Con el paso de los números la serie se fue desinflando, sobre todo cuando ya no quedaba más que rascar de El día más brillante y se comenzaba a evidenciar que Krul no sabía qué hacer con el personaje. En octubre de 2011 se publicó el 15º y último episodio, a punto para el lanzamiento del Nuevo Universo DC. Porque además, en el caso del arquero este cambio sería todavía más importante, ya que se iba a reiniciar totalmente la continuidad del personaje y de quienes le rodeaban. Esto suponía eliminar todos los cómics de O'Neil y Adams, de Grell, de Smith, de Meltzer, de Winick... Entonces, ¿qué propósito podía haber detrás de los reciente y dramáticos episodios de 'Rise and Fall'? Evidentemente, ninguno. Solo dar de qué hablar y alimentar la maquinaria publicitaria durante unos cuantos meses. 

Actualmente, en EEUU se sigue publicando la serie de Green Arrow ambientada en el Nuevo Universo DC. Después de un desastroso comienzo escrito también por Krul, este fue cesado de su cargo y comenzó un periodo de entradas y salidas de guionistas (Keith Giffen, Dan Jurgens, Ann Nocenti) que la han perjudicado más si cabe. A la vista de la mala racha que lleva el personaje, la última vez que consiguió una oportunidad en España fue en 2011, cuando Planeta editó el tomo Dentro del bosque. Curiosamente, antes ha conseguido la edición en español la serie Red Hood and the Outlaws (Capucha Roja y los Forajidos), donde también nos encontramos con un Roy Harper rejuvenecido y libre de las consecuencias de 'Rise and Fall'. Tal vez en el futuro ECC se anime con esta nueva versión de Green Arrow cuando comience la ya anunciada etapa de Jeff Lemire, un guionista que viene de firmar algunos trabajos interesantes (Yo, Vampiro, por ejemplo) y que puede ser un revulsivo para la serie. Difícilmente podrá superar la magnífica etapa que comenzó a principios de este siglo, cuando Kevin Smith tomó las riendas de la serie, pero es de esperar que al menos sea entretenida.

4 comentarios :

SAR dijo...

Hola maestro!
Genial tu informe.
Te puedo pedir un favor gigante?
Me podes pasar la lista de comics en castellano que salieron de Flecha Verde porfa.
Ya que tengo algunos pero me parece que me faltan varios.
De todas las editoriales de ser posible.
Un abrazo y mil gracias!!!
PD: si podes escribime al mail sebastian-rizzo@hotmail.com

SAR dijo...

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De todas las editoriales de ser posible.
Un abrazo y mil gracias!!!
PD: si podes escribime al mail sebastian-rizzo@hotmail.com

Raúl Peribáñez dijo...

Hola SAR, a ver si esto te sirve:

http://noticiasdc.blogspot.com.es/2014/03/guia-de-green-arrow-en-espana.html

SAR dijo...

Gracias geniooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!