Home » , , , , » [Reseña] Doom Patrol nº 1: La noche más oscura (1)

[Reseña] Doom Patrol nº 1: La noche más oscura (1)

Escrito por Raúl Peribáñez el sábado, agosto 24, 2013 | sábado, agosto 24, 2013

Guion: Keith Giffen
Dibujo: Matthew Clark, Justiniano
Portada: Matthew Clark
Recopila Doom Patrol nº 1-5 (octubre 2009-febrero 2010)

Llevaba algún tiempo pensando en comprar este comic, ya que en la librería lo ofertaban con un 30 % de descuento... y el otro día me animé con ello. Hay muchos cómics de DC editados por Planeta que aun no tengo y de vez en cuando está bien recuperar alguno, ya que seguramente no se volverán a editar por estas tierras. Y si además sale por buen precio, mejor. Es más, creo que este es el único relacionado con La noche más oscura que todavía no tenía, por lo que, en cierto modo, cierro esa etapa.

Pero hablemos del comic en sí mismo. Este libro de la Patrulla Condenada contiene los cinco primeros números de la serie regular que en EEUU alcanzó los 22 números entre octubre de 2009 y julio de 2011. Para que lo veáis más claro, digamos que surgió en el contexto de La noche más oscura y terminó con la llegada de Flashpoint. Hasta el momento, el concepto de la Patrulla Condenada no ha sido retomado en el contexto del Nuevo Universo DC, por lo que esta es la última encarnación conocida del grupo.

Siendo realistas, los cómics de la Patrulla nunca han sido muy populares entre los lectores, y aunque DC les da una oportunidad cada cierto tiempo, sus series no suelen llegar a los dos años de vida: la de 2001-2003 se quedó en 22 números y la de 2004-2006, en 18. De hecho, la serie de los años 80 puede seguir presumiendo de ser la más longeva en la historia de este equipo de rarezas, la cual, recordemos, presentó la mítica etapa escrita por Grant Morrison. Pese al paso del tiempo, los cómics del escocés siguen siendo definitorios, tanto que en las versiones posteriores se ha intentado emular ese estilo, si bien en alguna ocasión se ha probado justo lo contrario sin gran éxito. Así pues, se puede decir que el público en general asocia los cómics de la Patrulla Condenada con historias llenas de referencias surrealistas y dadaístas, así como de juegos metanarrativos y autorreferencias al medio y al género.

En este caso nos encontramos con que el guion corre a cargo de Keith Giffen, quien, personalmente, me transmite sensaciones contradictorias. Por un lado, lo percibo como un autor de corte clásico, pues lo queramos o no lleva en esto de los cómics desde hace más de 30 años y es difícil quitarse los viejos hábitos. Sin embargo, también es verdad que Giffen es el mismo que en su momento revolucionó la Legión de Superhéroes, cambiando radicalmente la situación y el escenario de la serie. Lo que está claro es que se trata de un autor que entiende el medio, que conoce la historia del Universo DC y que además parece contar con el beneplácito de la editorial, ya que desde hace unos años recurren a él para todo: escribir rellenos para Superman o Green Arrow, abocetar las páginas de 52 u ocuparse de la nueva serie Justice League 3000. Supongo que es un hombre de confianza, un currante que entrega puntualmente el trabajo y que escribe y dibuja decentemente, si bien no llega a la excelencia de otros autores. Por esto mismo, en una inevitable comparación con Morrison, sale perdiendo.

Porque Giffen es consciente de lo que se espera de un comic de la Patrulla Condenada, pero otra es que sea capaz de ofrecerlo. Se aprecia el esfuerzo por analizar sicológicamente a los personajes, a quienes presenta como unos individuos con taras mentales. También por introducir una amenaza que no es simplemente un villano disfrazado, sino algo muy peculiar. Incluso se intenta aportar información a través de elementos poco habituales, como extractos del diario de El Jefe o de emails. Aun aceptando todo esto, el comic despierta poco interés y en muchos momentos se hace tan denso y rebuscado que cuesta leerlo con fluidez. Curiosamente, son más entretenidos los capítulos relacionados con La noche más oscura, precisamente porque Giffen se tiene que ceñir al argumento de este evento y no puede marear tanto la perdiz: despiertan los muertos y van a por sus antiguos compañeros.

Respecto a los dibujos, contamos con Matthew Clark, un autor poco valorado entre los aficionados pero al que DC le ha confiado muchos proyectos. Casualidad o no, la mayoría de los cómics que dibuja van de grupos de espionaje y/o paramilitares: los Outsiders, Jaquemate... incluso cuando hacía Adventures of Superman la serie iba un poco en esa línea. Así pues, parece una buena opción para un comic como este, en el que la Patrulla Condenada se convierte en una especie de grupo de choque. A todo esto, a Clark lo sustituye puntualmente Justiniano, en el que debe ser uno de los últimos trabajos de este artista antes de ser detenido por posesión de pornografía infantil. Independientemente de esto, su dibujo es bastante atractivo.

Sobre la edición española, el gran inconveniente que tiene es que Planeta no publicó un segundo libro y si se quiere seguir con la lectura, hay que echar mano de la edición americana, con el problema añadido de que este tomo contiene hasta el quinto número y el recopilatorio americano (Brotherhood) comienza con el séptimo; habría que comprar también el primer tomo (We who are about to die) para tener el número 6 USA. Aparentemente, Planeta no debía tener mucho interés en seguir con esta colección, la cual parece que solo lanzó para aprovechar el tirón de La noche más oscura.

Por último decir que en EEUU Doom Patrol era una de las series de DC que incluía una historia de complemento -con el fin de justificar la subida de precio, claro-, que en este caso estaba dedicada a los Metal Men. Los guiones también eran de Giffen, pero acompañado aquí por J. M. DeMatteis y Kevin Maguire, rememorando una vez más los cómicos tiempos de la Liga de la Justicia Internacional. Por cuestiones de espacio, hablaré de esta otra historia en otra reseña.