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[Reseña] Batman de Neal Adams nº 1

Escrito por Raúl Peribáñez el domingo, diciembre 18, 2016 | domingo, diciembre 18, 2016

Batman de Neal Adams nº 1 (Salvat-ECC).
Guion: Bob Haney, Dennis O'Neil
Dibujo: Neal Adams
Portada: Neal Adams
Edición española: Salvat-ECC, 2016. 24,95 €.
Contiene World´s Finest Comics nº 175-176, The Brave and the Bold nº 79-86, Detective Comics nº 395 y 397 y Batman nº 219.

El Batman de Neal Adams es una etapa, si se puede considerar así, dibujada por este artista, que se compone de un puñado de historias inconexas y que se publicaron originalmente entre multitud de series. Generalmente, los lectores suelen recordar "la saga de Ra's al Ghul", la parte más interesante, quedando el resto en el olvido. Ahora que Salvat y ECC recuperan todas estas historias en dos libros voy a hablar del primero.

Estamos ante el enésimo comic antiguo de DC que, gracias a la etiqueta de "clásico", es elevado artificialmente a la categoría de obra maestra. Alguno diría que es una obra que debe estar en nuestras bibliotecas. Que es un must have. Pero nada más lejos de la realidad. ¿Que tiene su importancia histórica? Pues sí. ¿Que es una buena lectura? Pues no. Son cosas distintas.

Este libro presenta varios textos: introducción a la obra, biografía del autor, sinopsis en la contraportada... A diferencia del coleccionable de Salvat, en este caso están bien escritos. Sin embargo, hay un grave error en el diseño: en la página dedicada a la biografía, se puede ver un dibujo que no es de Neal Adams, sino de Ivan Reis, concretamente de un número de Green Lantern, en el que se puede ver el flequillo de Guy Gardner y el tronco de Superman Cíborg. 

Estamos ante un comic que contiene 12 historias, todas con un fuerte olor a formol, en las que los guiones de Bob Haney (posiblemente, uno de los escritores más nefastos en la historia de DC) dan vergüenza ajena y los de Dennis O'Neil se salvan por poco. A alguno le dará igual, pero a mí me cuesta tomarme en serio unos cómics plagados de giros argumentales absurdos, casualidades sonrojantes... Me refiero a cosas como hacer un avión de papel para escapar de una trampa (Batman nunca sale de casa sin un DINA4), lanzar un batarang a un murciélago para que caiga a tierra y ponerle un rastreador (por el dibujo parece que el pobre animal está muerto, después del tortazo) o caer por un precipicio y salvarse porque, vaya, resulta que poco antes había dejado la cuerda colgada ahí mismo.

Tal vez, la historia que más me ha desencajado es ¡Le han disparado al senador! Y permitiéndome soltar unos cuantos spoilers, digo: Bruce Wayne revela al hijo de un senador que él es Batman por no inventar una excusa cualquiera, justificándose con "como eres siquiatra, nunca revelarás mi secreto"... a ver, Haney, lo del secreto profesional se aplicaría si Bruce fuera su paciente, pero en este caso no es así. Además, los dos personajes están en un gimnasio, donde se puede ver claramente que hay otras personas y podrían escuchar la revelación, y al principio de la historia se dice que este personaje aún es estudiante de siquiatría. Por si es poco, luego se da la casualidad de que Green Arrow también le revela su identidad secreta (qué cosas pasan), que el siquiatra se aplica una autohipnosis para borrar de su memoria estos recuerdos (qué poco confía en sí mismo, si tiene que hacer esto)... Me parece unos guiones tan ridículos que no vale la pena perder el tiempo con ellos.

En la parte final de este libro se reproducen muchas portadas dibujadas por Neal Adams. Lo normal es pensar que si este tomo contiene 12 cómics, se deben reproducir las 12 portadas, que son del propio Adams. Pero solo se presenta una, omitiendo las otras 11. En cambio, sí reproducen portadas de otros cómics que no están en este libro o que sus interiores ni siquiera fueron dibujados por este artista. A todo esto, se indica erróneamente que una portada es de Batman cuando es de The Brave and the Bold

Entonces, ¿a qué se debe que estén tan bien considerados estos cómics? Porque Adams dejó a un lado el estilo camp que impuso la serie de televisión de Adam West (sí, la de los k-pow) y recuperó el enfoque de los cómics originales, los de 1939, con un Batman que se mueve entre las sombras, con escenarios lúgubres que causan miedo, con enemigos que vienen del más allá... El problema está en que la transición entre un punto y el otro es lenta, y en el camino nos encontramos con muchas historias que realmente no valen la pena, e incluso las que lo hacen siguen pecando de inocentes. Porque por mucha trascendencia que les queramos dar hoy en día, a fin de cuentas todos estos cómics se hicieron pensando en un público infantil. A los lectores chapados a la antigua tal vez les guste, a los neófitos que llegan ahora buscando una obra maestra se llevarán, seguramente, un gran decepción. Quien avisa no es traidor.

3 comentarios :

ana dijo...

esta colección esta por salir en Argentina próximamente. todos decian que era maravillosa. gracias por una reseña objetiva sin fanatismo cuego. la voy a dejar pasar y comprar algo que me llame mas la atención. me sirvió porque hay cosas que todos desconocemos y realmente pense que era un must have.

Raúl Peribáñez dijo...

Gracias por el comentario.

R. N. Sánchez F. dijo...

Otro argentino dandote las gracias, la plata está justa y me estaba doliendo dejarlo pasar. Saludos y suerte.