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[Artículo] ¿Grapas o tomos?

Escrito por Raúl Peribáñez el viernes, julio 01, 2016 | viernes, julio 01, 2016

Grapa o tomo, es decir, la elección de un formato u otro para los cómics, es uno de los debates que surgen constantemente en los círculos de lectores. En esta entrada explicaré la situación de estos formatos y cuáles son los pros y contras de estos.

En los EE.UU. los cómics de Marvel o DC, entre otras editoriales, se publican originalmente en grapa, como se viene haciendo desde los años 30 del siglo pasado. Sin embargo, el formato tomo tiene cada vez más importancia en este mercado. De hecho, desde principios de los 2000, y con la entrada de Joe Quesada en Marvel, se empezó a pedir a los guionistas que plantearan las historias pensando en el futuro tomo. Así es que si antes una historia se contaba en un par de números, a partir de este momento se debían prolongar durante unos cuantos más con el fin de que el hipotético libro fuera muy voluminoso.

La reedición de los cómics en tomos satisface a los lectores americanos por varias razones. Hay que tener en cuenta que la grapa es cada vez más cara (2,99 dólares, como mínimo), que tiende a estropearse fácilmente, que puede ser difícil de ordenar… Respecto al tomo, antes que nada hay que distinguir entre la edición en tapa blanda (softcover) y en tapa dura (hardcover): ambos presentan una mejor encuadernación, ofrecen la historia perfectamente ordenada... La diferencia está en el precio.

Por ejemplo, Batman: The Court of Owls en tapa blanda cuesta 16,99 dólares, cuando estos cómics salen más de 20,93 comprados individualmente, y Batman: The Court of Owls en tapa dura lo hace por 24,99 dólares. Hablo del precio de portada, el que fija la propia DC, y sin entrar en detalles como que hay tiendas que ofrecen descuentos. Por tanto, podemos apreciar que la edición más barata es la tapa blanda, la más cara es la tapa dura, y la grapa se sitúa en un punto intermedio.

La grapa tiene dos puntos a su favor. El primero, es que permite seguir la serie mes a mes, sin esperas, y ofrece una experiencia diferente. Los lectores que siguen una serie en grapa la pueden comentar en foros y redes sociales, debatiendo si les ha gustado o no, si piensan que el episodio es mejor que el anterior, si el cliffhanger llevará realmente a algo interesante... Y todo sin saber qué es lo que va a pasar el mes siguiente, porque ese próximo número aún no existe.

Y el segundo, es que facilita la compra a los lectores menos pudientes. Porque aunque el comic en grapa es cada vez más caro, sigue siendo una compra asequible. Entre una grapa de 2,99 y una tapa dura de 24,99 dólares, el primero es más barato. Es verdad, como he señalado antes, que proporcionalmente la grapa no es tan barata... pero pensando a corto plazo, no es lo mismo pagar 3 dólares que 17 ó 25.

A esto cabe añadir un posible tercer punto: no todos los cómics en grapa se reeditan. Hoy en día prácticamente se reedita todo, es cierto, pero hay series que solo están disponible en grapa, completa o parcialmente. Por poner un ejemplo, la serie R.E.B.E.L.S., que consta de 28 números se empezó a reeditar en tapa blanda, y salieron cuatro libros que cubrieron hasta el número 20; los ocho últimos no están reeditados. Por tanto, el lector tiene que ser consciente de que asume cierto riesgo si opta por el tomo.

EN ESPAÑA

En España la grapa sobrevive principalmente por Panini (Marvel), aunque muchos de sus nuevos cómics salen directamente en tomo (por ejemplo, el Caballero Luna de Warren Ellis). En menor medida también está ECC (DC), si bien suelen ser grapas con el doble de páginas para ser proporcionalmente más baratas (dos cómics cuestan 1,95 euros cada uno, mientras que uno doble sale por 3,5). Y, recientemente, Planeta DeAgostini también se ha unido a la causa con los cómics de Star Wars, entre otros. Otras editoriales, como Norma, hace mucho tiempo que renunciaron a este formato.

Por otra parte, en nuestro país también se ha adoptado la costumbre de reeditar los cómics en tomo. La diferencia respecto a los americanos es que ellos primero editan en grapa y luego reeditan en tomo en tapa blanda y/o dura, mientras que nosotros publicamos primero en grapa o tapa blanda y reeditamos en tapa dura. Por ejemplo, el Capitán América de Ed Brubaker salió aquí en grapa… pero concretamente las historias Renacimiento y Steve Rogers: Supersoldado lo hicieron en tapa blanda. Pues bien, independiente de cómo fue, Panini toma todo este material, y lo reedita en tapa dura en la línea Marvel Deluxe. Esto lleva a que en muchos casos no hay un término medio entre la edición barata (grapa) y la cara (tapa dura).

La reedición de los cómics tiene sus pros y sus contras. Los libros de Panini o ECC son ediciones de lujo, generalmente con una buena encuadernación, una presentación muy elegante… Eso sí, tienen dos inconvenientes: son caros (unos cuatro o cincos euros más que las ediciones en grapa o tapa blanda) y salen cada mucho tiempo (unos tres o cuatro años). Pero hay lectores que prefieren ser pacientes y pagar la diferencia, consiguiendo así la edición definitiva. Por supuesto, cada uno es libre de elegir el formato con el que se siente más cómodo. Y, al parecer, los lectores prefieren cada vez más estos libros.

La diferencia de precio que he mencionado se puede deber a que los costes de producción son mayores (mejor encuadernación y papel)… pero, por otra parte, también se reducen otros, como son la traducción y la rotulación. Personalmente, creo que esta diferencia es la forma de “castigar” a los lectores por no comprar la grapa. Porque si dejamos de comprar la grapa, ya pensando en el futuro tomo, las ventas bajan, se puede llegar a la cancelación y no sería posible esa reedición. Esto es posible, tanto que en los EE.UU. hay series, muy recomendables, que venden cada vez menos porque los lectores, que las quieren en mejores ediciones, dejan de comprar las grapas. Y, paradójicamente, esto lleva al cierre de la serie, a su pesar. Así que la reedición en tomo es un arma de doble filo: por una parte, Panini o ECC pueden ganar dinero vendiendo dos veces los mismos cómics, pero corren el riesgo de que la gente se acostumbre a esperar el tomo e ignoren la grapa.

En los últimos 10-15 años el mercado español ha cambiado, yendo de ediciones baratas y asequibles a ediciones más cuidadas y de lujo. Los primeros síntomas se dieron hacia finales de los años 90, cuando Norma Editorial dejó definitivamente el formato grapa, en favor de tomos encuadernados en rústica, con un diseño muy elegante... Así editaron, por ejemplo, todos los cómics de la línea Vertigo o los de DC, cuando consiguieron la licencia en 2001. Curiosamente, esto llevó a que cómics nefastos, como los de Dan Jurgens, se publicaron demasiado bien.

Con el paso del tiempo, incluso estas ediciones se ven ahora "pobres". Por eso no es raro ver comentarios en foros y redes sociales criticando las ediciones en tapa blanda de Watchmen o Ronin de ECC. Ciertamente, son cómics que merecen ediciones de lujo, como hubo anteriormente, gracias a Norma o Planeta, y como las ha habido posteriormente por parte de la propia ECC. Pero de primeras, la rústica no está bien vista para según qué cómics. En lugar de pensar que hay lectores que no tienen bolsillos holgados, que puede que tampoco sean muy exigentes, y que solo querrían acceder a esas grandes obras, muchos critican duramente estas propuestas.

Así es que el debate, que antes era simplemente grapa o tomo, ahora se ha ampliado a grapa, tomo en tapa blanda o tomo en tapa dura. Y si seguimos tirando del hilo, podemos añadir las ediciones en tomo, que se distinguen por el tamaño reducido (formato de bolsillo), las grandes dimensiones (Absolute) o la cantidad de páginas (Ómnibus). Este amplio abanico de formatos responde a la existencia de muchos lectores muy diferentes y, cómo no, a la necesidad de explotar continuamente los productos. Es algo que podemos ver en otros mercados, como es el del cine, donde las mismas películas son publicadas en ediciones sencillas, en digibooks, en steelbox...

Cada persona es un mundo. Y elige el formato que más le gusta para sus cómics, atiendo a sus gustos e intereses, a su paciencia para esperar más o menos tiempo, a su capacidad adquisitiva... Puede que incluso con el paso del tiempo cambie la idea que tenía establecida, yendo de un formato a otro o volviendo al anterior... En fin, se trata de que cada lector pueda disfrutar de sus cómics como lo prefiera, por lo que realmente no hay un formato que sea "el mejor", ya que la percepción de qué es mejor depende de cada persona.