[Reseña] Superman: Hacia el infinito

Escrito por Raúl Peribáñez el viernes, octubre 11, 2013 | viernes, octubre 11, 2013

Guion: Geoff Johns y Kurt Busiek
Dibujo: Pete Woods y Renato Guedes
Portada: Terry Dodson
Recopila: Action Comics nº 837-840 y Superman nº 650-653
Edición española: ECC Ediciones, 2013. 19,95 €.

Este libro recopila el primer arco argumental del Superman de Geoff Johns (en este caso acompañado de Kurt Busiek), el cual transcurre entre las dos series que el Hombre de Acero tenía en 2006. En su momento, esta etapa supuso un auténtico soplo de aire fresco para el personaje, dejando historias tan destacables como Último hijo, Superman y la Legión de Superhéroes y Brainiac. Curiosamente, mientras que todas esas historias han sido debidamente reeditadas en lujosos libros, la primera de todas aun no había recibido el mismo tratamiento. Tal vez, esto se debe a que Up, up and away! había sido publicada directamente en tomo (Superman: Un año después. Planeta DeAgostini, 2007), mientras que las otras lo habían hecho en unas modestas grapas. En cualquier caso, mejor tarde que nunca.

Hay que señalar que la edición anterior se tituló Un año después en referencia a que la historia se situaba doce meses después del desenlace de Crisis Infinita. Para esta nueva edición, sin embargo, como ha pasado mucho tiempo, puede que el lector no tenga claro de dónde proceden estos cómics, por lo que la referencia no tiene mucho sentido. Este puede ser el motivo por el que el título ha cambiado por Hacia el infinito, que además es más fiel al nombre original (Up, up and away!).

Pero centrándonos ya en la temática, este comic nos presenta a un Superman que no es tal, pues hace un año perdió sus poderes y desde entonces no es más que Clark Kent. Mientras el mundo sigue sufriendo por multitud de amenazas, él se limita a dar las noticias como buen periodista y a esperar que intervengan los superhéroes que siguen en activo. Pero no hay bien que por mal no venga: su matrimonio con Lois, su trabajo en el Daily Planet... en muchos aspectos, la vida de Clark ha mejorado considerablemente ahora que tiene tiempo para todo ello. Esto no quita que intenta ayudar en la medida de sus posibilidades... pero donde esté Green Lantern o Hawkgirl, a ver qué va a hacer un simple ciudadano de Metrópolis. Los problemas vienen cuando Lex Luthor regresa por todo lo grande... y solo Superman puede detenerlo.

Fuera de contexto, hay detalles de este comic que pueden perder importancia, pero creo que vale la pena comentarlos. Me explico. Para empezar, hay que tener en cuenta que en 2006 se estrenó Superman returns, así que aquí hay mucho de la película de Bryan Singer: detalles tan nimios como el emblema con relieve u otros más importantes, como el argumento de que Metrópolis puede ser destruida por una isla de kryptonita gigatesca nave kryptoniana. Incluso podemos ver un paralelismo en la ausencia de Superman durante todo un año con la que vive en la película, aunque sean por razones distintas.

Por otra parte, desde 1986 en adelante, Superman había tenido el origen concebido por John Byrne, pero a partir de 2001 se comenzó a ofrecer otras versiones por influencia de los cómics de la Edad de Plata, de Smallville... La verdad es que el tema llegó a límites de lo más absurdos, sobre todo por que muchos de esos cambios llegaron sin ningún tipo de justificación. Pensando en esto, Crisis Infinita (2005-2006) era una buena excusa para reiniciar el origen de Superman, y eso es lo que se hizo: al término de ese evento cósmico, la continuidad del personaje quedó modificada. Y en qué estado había quedado era, precisamente, uno de los alicientes para seguir las etapas de Geoff Johns y Kurt Busiek, ya que poco a poco soltaban detalles al respecto. No se trataba tanto de renegar de todo el material publicado desde 1986 (que, básicamente, seguiría estando vigente), sino de introducir elementos interesantes con sentido: la vieja amistad entre Clark Kent y Lex Luthor original de los cómics de la Edad de Plata pero popular gracias a Smallville; el aspecto cristalino del Krypton de las películas de Richard Donner; el Juguetero de la serie de animación; el aspecto no tan envejecido para los Kent; las kryptonitas de colores... Finalmente, todo esto conduciría a otra obra (Origen secreto) que vendría a resumir el que, para muchos, es el origen definitivo del Hombre de Acero.

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